El rey enamorado.

(Versión discográfica, Octubre de 1980 – Les Luthiers hacen muchas gracias de nada. MM: Marcos Mundstock; Rey: Ernesto Acher; Juglar: Jorge Maronna).

(Texto en la parte interior del disco)

(Comienza con El Rey Enamorado, en el estilo del teatro isabelino, que haría sonreír satisfecho al mismísimo Shakespeare: jamás podría darse cuenta -ni él ni nadie- de que esta parodia trata de involucrarlo).  

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MM: (En off) A continuación un fragmento del drama "Enrique VI" de Williams Shakehands. Escena séptima del cuadro tercero del acto primero. El Rey Enrique VI ha rezado la novena en su cuarto y después de unos segundos atraviesa la quinta.

Rey: Ven juglar, acerquémonos al balcón de María para darle una serenata. María, María, mírala... que "beya plebella". ¿Debo abdicar al trono por amor a ella? ¿Vale acaso mas una fría corona que un solo reflejo de sol en los dorados cabellos de María Blessing?
Juglar: ...Y, más o menos
R: ¡Oh, oh dolientes espíritus!, ¡Oh sempiternos gemidos! Acudid en mi ayuda, decidme qué debo hacer en este momento aciago... así hago algo. María, María, la corona, ¡la corona! Pero, ¿qué importa una corona, si el resto de la dentadura esta sana?. El trono, la gloria vana, el oropel vacuo. Ah, mira juglar, mira la estatua que me inmortaliza sobre brioso corcel. Yo en mi vanidad, ordene que gastaran los dineros del reino en una estatua ecuestre... "cuestre" lo que "cuestre". Mira, mira las figuras: el Rey, el Caballo, solo falta la Sota. ¡El poder, el trono! ¿El trono o María?, al fin y al cabo, el Trono lo quiero para posarme sobre el, y satisfacer mis deseos, los mas sublimes y los mas perversos, en cambio a María la quiero para .... caramba, ¡qué coincidencia! Ven juglar, ven, ven, acércate, mira, quisiera cantarle a María, pero el destino me ha castigado con dura mano en mi inspiración musical, ruegote, ponle música a mis inspirados versos a María.

R: Por ser fuente de dulzura
J: Por ser fuente de dulzura
R: Por ser de rosas un ramo
J: Por ser de rosas un ramo
R: Por ser nido de ternura, oh María, yo te amo
J: Por ser nido de ternura, oh María, yo te amo
(Breves palabras del Rey al Juglar, en voz baja)
J: Oh María, él la ama.
R: Ámame como yo te amo a ti,
J: Ámelo como él la ama a Usted,
R: Y los demás envidiaran nuestro amor,
J: Mmm... todos nosotros envidiaremos el amor de ustedes,
R: Oh mi amor, María mía,
J: Oh su amor, María suya,
R: Mi brillante, mi rubí
J: Su brillante surubi,
R: Mi canción, mi poesía, nunca te olvides de mi,
J: Su canción, su poesía, nunca se olvide de... su
R: Tú estas encima de todas las cosas, mi vida
J: Usted esta encima de todas las cosas subida
R: Eres mi sana alegría,
J: Usted es Susana, eh, María, alegría
R: Mi amor,
J: Su amor,
R: Mi tesoro
J: Su tesoro,
R: Mímame
J: Súmame... Súmelo
R: Tanto tú te me metes en lo más hondo de mí
J: Tanto Usted...
R: que ya no sé si soy de mí o si soy de ti
J: Tanto Usted...
R: Si tú me amaras a mí amarías en mí aquello que amamos nosotros
J: Tanto Usted....
R: y envidiáis vosotros y ellos...
J: .... ¡Ámelo!
R: Cuando miras con desdén,
J: Cuando mira con desdén,
R: Pareces fría, sujeta,
J: Parece fría, su... , su cara,
R: Por ser tan grandes tus dones, no caben en mí, mi bien,
J: Por ser tan grandes sus dones, no caben en su sutién
R: ¡No! ¡No!
J: ¡No! ¡No!
R: Tunante,
J: Sunante,
R: Miserable,
J: Suserable,
R: !Guardias, a mí!
J: !Guardias, a él!

(Los guardias se llevan al Rey entre medio de sus protestas)

J: No no