
El
beso de Ariadna.
(Versión discográfica, Mayo de 1979 – Mastropiero que nunca. MM: Marcos Mundstock; DR: Daniel Rabinovich).
(Texto
incluido en el interior del disco).
Daniel
confunde su saludo de entrada y amaga a retirarse antes de empezar a cantar,
Marcos se duerme cuando debe anunciar la segunda versión, Ernesto se aturde con
su propio platillazo, Carlos Núñez niega que pende una hilacha de su manga,
Jorge hace comentarios por lo bajo, Puccio se asusta por todo lo que pasa. Son
solo algunas de las cosas que suceden y motivan las risas que se oyen.
Ah, y también la "invocación al beso"
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MM:
Toda vez que por necesidades económicas Mastropiero se vio obligado a componer
música a pedido, o por encargo, produjo obras mediocres e inexpresivas. Por el
contrario, cuando solo obedeció a su inspiración, jamás escribió una nota.
Ejemplo de su música por encargo es la ópera de Mastropiero "Ariadna y
Teseo". En el aria que escucharemos a continuación, conocida como "La
invocación al beso", perteneciente a dicha ópera, Teseo clama a los
dioses, a náyades y musas, todo lo que ansía es ser besado por Ariadna.
DR:
¡Oh! ¡Oh!
¡Oh, náyades!
¡Oh, ninfas!
¡Oh mesas... musas!
Arrojad vuestro hálito incierto
¡Oh, dolor, que de mi alma te abusas,
y mi pecho en un grito has abierto!
¡Oh, iras de Zeus!
¡Oh, furias de Eolo!
Un ósculo quiero de Ariadna,
tan solo.
MM:
Luego del estreno, el empresario pidió a Mastropiero que corrigiera este
fragmento para que la "Invocación al Beso" tuviera una repercusión
emotiva más directa en el público; Mastropiero compuso entonces esta segunda
versión.
DR:
Ariadna, Ariadna,
responde al gemir de mi dolor.
Tus besos me curan,
tus besos me sanan.
Bésame Ariadna,
Ariadna, mi amor.
MM:
El empresario, aún no conforme, exigió a Mastropiero algo todavía más
accesible. Johann Sebastian compuso entonces esta tercera y definitiva versión
de la "Invocación al Beso".
DR:
Bésame muñequita
shalalá,
bésame
muñequita
shalalá,
que
si me das un beso
shalalá,
me
vas a besar
shalalá,
y
yo voy a sentir
shalalá,
que
me diste un beso
shalalá.