
Serenata Mariachi.
(Versión discográfica, Noviembre de 1976 – Volúmen 4. Bernardo: Daniel Rabinovich; Porfirio: Carlos Núñez Cortés).
(Texto de la contratapa del disco)
En
la Serenata Mariachi
de Maximiliano Robirosa, una típica formación mariachi - dos trompetas, cuatro
violines, dos guitarras, requinto y contrabajo (por guitarrón) - pone marco a
una historia de amor, pasión, celos, coraje, virilidad, violencia, salvajismo,
muerte, resentimiento, venganza, arrepentimiento, castigo, remordimiento, perdón,
amor, celos, venganza, muerte, arrepentimiento, amor renacido, celos renacidos,
vejez y muerte natural. O por lo menos algunas de estas cosas.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------
Bernardo:
¿Cómo estás, Porfirio?
Porfirio: ¿Qué
hubo, Bernardo?
B: Pues aquí me ves. Voy a cantarle una serenata a mi chaparrita, que vive
aquí, en este caserío.
P: Pues fíjate
que casualidad. La mía también vive en este caserío.
B: ¿Y
tú también estás de serenata?
P: Fíjate
que sí, pero fíjate que no.
B: ¿Y por qué no?
P: No me
alcanza el dinero para contratar a los músicos.
B: ¡Pero mano! Entre
cohetes... entre cuotas... cuitas
P: Entre
cuates.
B: Entre esos... ¡Compartamos mi mariachi!
P: ¿Compartir
tu...? ¡Pues se agradece, Bernardo!
B: ¡Pues
te presto mi mariachi!
P: ¡Pues se
agradece, Bernardo!
B: ¡Pues empieza tú primero!
P: ¡Pues se
agradece!
B: ...Bernardo...
P: Bernardo.
B: ¡Música, mariachis!
P:
Diez días y diez noches,
A mi potro prendido
Desde Guadalajara
Éste charro ha venido...
Y aunque estoy muy dolorido
El esfuerzo ha valido
Pues tu amor
Me ha dejado estupido.
¡Ándale,
Bernardo! ¡Cántale ahorita a la tuya!
B:
Se
agradece...
He cruzado los
estados de Chihuahua,
Tamaulipas y Aguas Calientes,
Guanajuato, Durango y Zacatecas
Con amor y un clavel entre los dientes.
Galopando he cruzado tanto estado,
Tanto estado interminable
Que el clavel me lo he tragado
Y mi estado es lamentable.
P:
Al pie de tu reja
B: Al pie del balcón
P: Con alma y con arte
B: Estoy yo parado
P: Mi virgen morena
B: Mi linda rechula
P: Yo vengo a cantarte
B: Tu amor me ha flechado
P: Pues quiero llevarte
B: Me encuentro embarcado
P: Mesmito a la iglesia
B: En tal peripecia
B y P: Pues quiero decirte
Que mi alma te aprecia
María Lucreci...
B:
¿Eh?
P:
¿Cómo? ¡Oye,
mano, que María Lucrecia es mi chaparrita!
B: ¡Pues que no es tu
chaparrita!
P: ¡Oye,
que sí es mi chaparrita!
B:
Pues mira, Porfirio, veremos a quien
prefiere María Lucrecia!
P: ¡Ándale!
B:
Siento
que me atan a ti
Tu sonrisa y esos dientes
El perfil de tu nariz
Y tus pechos inocentes.
P:
Tus adorados cabellos
Oscuros, desordenados
Clara imagen de un anzuelo
Que yo mordí fascinado.
B:
¡Sal
de aquí, Porfirio!
P:
¡Que no salgo nada!
B: ¡Sal de aquí!
P: ¡Que
no salgo!
B:
Siento
que me atan a ti
P: Tus adorados cabellos
B: Tu sonrisa y esos dientes
P: Oscuros, desordenados,
B: El perfil de tu nariz
P: Clara imagen de un anzuelo
B: Y tus pechos inocentes
P: Que yo mordí fascinado.
B:
En
esta noche
De cálidos contornos
P: ¿Cálidos? ¡Si hace un frío
de perros!
B: Yo vengo a brindarte
P:
¡Qué va a brindarle, este cuate
grosero!
B: Mi loca pasión
P: ¡No te dije! ¡Pues
que te trata de loca!
B: Si turbo tu sueño
P: ¡Pues claro que lo
turba, con esa voz tan cascadota!
B: Perdóname, chula
P: ¿Te pide perdón? ¡Es
porque se siente culpable!
B: Mas vengo a ofrecerte
P: ¿Qué futuro te
espera? ¡Un vendedor ambulante!
B: Mi canto de amor.
P: ¡Miente! ¡Créeme,
Lucrecia, este charro no te quiere ni tantito!
B: ¡Y qué caray!
Apuro un tequila,
Te cargo en las ancas,
Y nos vamos los dos.
P: ¡No, Bernardo! ¡Contigo
no voy a ningún lado!
B:
Y si echo
bravatas
También las sostengo
Pues todos se rajan...
P:
¡Pues
no seré yo quien se raje!
B:
De mi
pistolón.
P:
¿De
tu pi...? ¡Pues sí, seré yo!
María
Lucrecia, ¡ay!, vente conmigo
B:
María
Lucrecia, ¡ay!, vente conmigo
B y P: ¡Ay! Lucrecia, no te
rajes
pues yo te ofrezco...
P:
Una rosa
B: Dos geranios
P: Seis claveles
B: Una selva... ¡Bang!
P: Una diadema de perlas
B: Una sortija de plata
P: Una pulsera de oro
B: Un brazalete de uranio... ¡Bang!
P: Una tormenta de pasiones
B: Un impermeable... ¡Bang!
P: Un futuro venturoso
B: Dos futuros venturosos... ¡Bang!
P: Un ámbito bucólico
B: Un... una... ¡Bang!
P: Pues fíjate, María
Lucrecia, lo que yo te ofrezco es un tierno hogar.
B: Depto. chic. cuatro ambient.
dependenc de servic, garag. telef.
P: Y... y yo...
B: Intermediarios abstenerse
¡Ay!
Lucrecia, te has quedado muda
P:
Óyeme,
Bernardo, mira...
B:
Siento que
ya te estoy conquistando
P:
No,
no, no... nada de eso, escu...
B:
Te has
quedado tan quieta y silenciosa
P:
Óyeme,
Bernardo...
B:
No te oigo
porque estoy cantando
P:
No,
no, que la has matado de un tiro
B:
Te he
dejado con los ojos en blanco
P:
Pues
claro, ¡si está muerta!
B:
Y has
lanzado un gran suspiro
P:
¡Como
que fue el último!
B:
Te siento
muerta de amor
P: Eso, eso, está muerta, mira...
B:
De amor
P:
No,
no de amor precisamente, mira, que la has matado de... ¡que la has matado!
B:
¿Qué
la he matado?
P:
¡Todita!
B:
¿Y
cómo?
P:
¡Recién,
con la balacera!
B:
¿Recién
con la balacera? ¡Por unos tiritos! ¡Mira que floja!
P:
¡Pues
tienes razón!
B
y P: La
mujer que mi canto no quiere oír
Para mi ha dejado de existir.