
El
Lago Encantado.
(Versión
discográfica, Agosto de 1983 –
Volúmen 7. MM: Marcos Mundstock; CLP: Carlos López Puccio).
(Texto
de la contratapa del disco).
Adoramos
la música de ballet. Cada vez que incluimos en nuestro espectáculo el ballet
leído "El Lago Encantado" sentimos que se nos van los pies (para
cualquier lado), que se nos va el alma (a los pies) y, sobre todo, que se nos va
el público. Y esto es lo que más sentimos. En la grabación, en vez de cinco músicos
con instrumentos informales, toca una sinfónica con 72 músicos. Si la escucha
con oído atento, usted notará que esta versión es el doble de suntuosa, el
triple de brillante y 14,4 veces más numerosa.
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MM:
Hoy se representa el ballet de Mastropiero "El Lago Encantado".
El director de orquesta ya ocupa el podio, va a comenzar la obertura.
Narra el amor de la doncella Malixendra y el Príncipe Vasili, así llamado por
su carácter dubitativo.
Se levanta el telón, la escena a orillas del lago encantado, es de noche.
Roboflecto el salvaje esclavo negro del gran hechicero, vestido sólo con un
taparrabos de plumas multicolores, da vueltas alrededor de la escena girando
sobre sí mismo. Aparece la primera bailarina, detrás aparecen la segunda, la
tercera, la cuarta, son como cuarenta, las doncellas cautivas ocupan el
escenario bailando en puntas, tal vez para no despertar al gran hechicero.
Roboflecto vigila a las doncellas girando a su alrededor, las doncellas oyen que
alguien se aproxima y apresuradamente se internan entre los juncos, Roboflecto
realiza una sucesión de grand piruet, vertiginosos giros sobre una pierna y
también desaparece entre los juncos.
Entran de cacería el Príncipe Vasili, su amigo Renaldo y un grupo de aldeanos.
Los cazadores comentan la ruda jornada transcurrida dando pequeños saltos y
diciéndose cosas al oído. Vasili y Renaldo visten atuendos de color gris
perla, la capa del Príncipe es celeste y tiene las borlas doradas, los aldeanos
usan rústicas vestimentas en la gama de los fucsias, los trajes son muy
ajustados y marcan claramente las diferencias sociales. Roboflecto aparece
girando en lo alto de un peñasco y espía a los cazadores. El príncipe Vasili
duda un instante, ordena detener la marcha para descansar, inician el descanso y
el príncipe tras vacilar un momento, se dirige al centro de la escena, ahora
comienza a desplazarse velozmente con sucesivos grand jetés, enormes saltos con
las piernas extendidas, Renaldo y los aldeanos responden con elásticos saltos
en assemblé, todos realizan violentos entechatsis batiendo las piernas en el aire
vertiginosamente, el Príncipe se detiene y da por terminado el descanso. Ordena
reanudar la marcha pero Renaldo y los aldeanos, agotados se niegan, Vasili
dubitativo se cubre el rostro con las manos, Renaldo y los aldeanos aprovechan
para dispersarse entre los juncos, el Príncipe cuenta hasta 30 y sale a
buscarlos, pero la salida de Vasili es interceptada por la aparición de la
hermosa doncella Malixendra. Roboflecto se arroja desde el peñasco en espiral,
y sale girando a informar al gran hechicero.
La
hermosa doncella Malixendra ha aparecido erguida y con las manos unidas sobre su
cabeza, osea en quinta posición de la danza clásica, el Príncipe deslumbrado,
duda un instante, hasta que por fin la saca a bailar. Malixendra va hacia Vasili
y le ruega que libere a las doncellas, el príncipe la recibe en segunda posición,
es decir con los brazos abiertos, ambos bailan un romántico y ardiente
"Pas de deux" en el que se expresan mutuamente su amor con gran
variedad de desplazamientos y en todas las posiciones. El "Pas de
deux" es interrumpido por el Gran Hechicero, todo de negro y con
lentejuelas, con su esclavo Roboflecto girando salvajemente a su alrededor, el
brujo presa de la ira, se incorpora a la danza en un tenso "Pas de
trois". Ahora Roboflecto se agrega girando velozmente y los cuatro bailan
un dramático "Pas de quatre" entran Renaldo, los aldeanos y las
doncellas, todos bailan un impresionante Paspartout. Faltan algunos aldeanos y
doncellas que se han demorado entre los juncos.
El
gran hechicero desafía a Vasili a una pelea a muerte, el Príncipe, enamorado
profundamente de Malixendra, por una vez no vacila y decididamente, rechaza el
desafío. De pronto de las aguas del lago, envuelta en gasas plateadas surge el
Hada Axágata, helada, Axágata, surge como por arte de magia, toca el brazo del
príncipe con su varita mágica y lo inmuniza contra maleficios por tres años,
ahora sí, sabiéndose protegido, Vasili duda un instante y corre a batirse con
el Gran Hechicero sobre el enorme peñasco. Renaldo, consuela a la desesperada
Malixendra. Sobre el peñasco se divisan las siluetas del Príncipe y del Gran
Hechicero en interesante pelea. Renaldo consuela a Malixendra, cada vez más, la
toma por la cintura y la sienta sobre sus hombros, Malixendra se deja levantar,
comienza a amanecer, Roboflecto vigila a las doncellas girando incansablemente a
su alrededor, sobre el peñasco persiste la lucha y Malixendra sigue alzada.
A
medida que va amaneciendo, las doncellas, en virtud del hechizo, comienzan a
convertirse en marineros, el Gran Hechicero sigue ocupado en su lucha con el Príncipe
y Roboflecto continúa girando ya un poco cansado, aprovechando esto los
marineros que van surgiendo forman parejas con las doncellas que todavía no se
han transformado. Los marineros bailan con las doncellas, con las primeras
claridades del día van saliendo de entre los juncos algunos aldeanos que con
gran estupor, traen de la mano a sendos marineros, algunos aldeanos llegan
incluso huyendo despavoridos. El Príncipe arrastra al gran hechicero hasta el
borde del peñasco, vacila brevemente y lo arroja al vacío, con la derrota del
brujo se desvanece el hechizo y todos los marineros recuperan su forma de
doncellas, menos tres que resultan ser marineros de verdad, eufóricos y felices
las doncellas y los aldeanos bailan en una pierna, los tres marineros se retiran
discretamente, el príncipe baja del peñasco y se arroja en brazos de
Malixendra, pero allí, en brazos de Malixendra esta Renaldo, Vasili duda del
amor de Malixendra, duda de la amistad de Renaldo, y ya no le cabe ninguna duda,
todos se alejan del atormentado Vasili, asoma el sol, el salvaje Roboflecto
extenuado da vueltas en derredor buscando a su amo el Gran Hechicero, pese a
estar ya totalmente mareado se lanza a girar desenfrenadamente y choca contra el
peñasco va cayendo el telón, un tenue rayo de sol ilumina a Vasili agobiado
por la duda y a Roboflecto rodando hacia al lago.
(Abucheos,
silbidos)
CLP:
Señores
tranquilidad por favor, tranquilidad señores un momentito, inmediatamente vamos
a representar otro final del ballet, silencio por favor y no rompan nada.
MM:
Todos vuelven a su lugar, se va representar el otro final del ballet "El
Lago Encantado".
Vasili
duda del amor de Malixendra, duda de la amistad de Renaldo, pero Malixendra
arrepentida va al encuentro del Príncipe y los tres se abrazan emocionados.
Renaldo y los aldeanos inician una despreocupada danza, con un grupo de
doncellas, ahora desaparecen con ellas detrás del peñasco, en medio de la
alegría nadie repara en que el Gran Hechicero está volviendo en sí, lanza una
diabólica mirada a su alrededor, se yergue vigorosamente ante varias
desprevenidas doncellas y las conduce gentilmente hacia el peñasco, al ver esto
Roboflecto entusiasmado por primera vez deja de girar, sale corriendo y también
desaparece detrás del peñasco, Vasili y Malixendra festejan el reencuentro en
una danza exultante, desde el peñasco vuelven algunas doncellas despeinadas,
con las ropas en desorden y sonriendo con placidez, las doncellas que quedan,
mejor dicho las que quedan doncellas, forman fila a la vera del peñasco.