Añoralgias.
(Zamba catástrofe).

(Versión teatral, Agosto del 2000 – Do re mi ja! MM: Marcos Mundstock; CNC: Carlos Núñez Cortés; DR: Daniel Rabinovich; JM: Jorge Maronna; Coro: Les Luthiers).

MM: Gracias… más fuera de programa todavía: la zamba Añoralgias… sin cuerdas… solo la guitarra. La zamba Añoralgias ha sido recopilada por un gran investigador de nuestro folklore, un hombre nacido en el norte: el noruego Sven Kundsen..., el "Payo" Kundsen. A pesar de su origen escandinavo, Kundsen amaba a nuestra tierra. Solía decir: "yo soy más criollo que el bacalao”. Cuando le pedían su opinión sobre algún tema comprometido, respondía: "Yo argentino"... Arqueólogo, musicólogo, viajero infatigólogo... a su iniciativa se debió el primer simposio interdisciplinario que reunió a folkloristas y ginecólogos. El tema era "La relación entre el examen de mama y el alazán de tata". Fue en un pueblito de Salta donde Kundsen oyó por primera vez la zamba “Añoralgias” cantada por una anciana de 108 años, a la que había encontrado en una de sus excavaciones arqueológicas. Dice Kundsen en sus memorias "la venerable mujer parecía confundirse con el paisaje, me dijo: ‘Mire ese algarrobo' señalando un guanaco...”, se confundía con el paisaje. Cuando terminó de canturrear la zamba le pregunté si la había aprendido de sus abuelos. Y ella me contestó, no lo olvidaré nunca: "Esta zamba la aprendí en un compact que me mandaron de Buenos Aires".  


CNC:
Yo canto porque me gusta
y soy hombre de valor
A naides tengo temor
ni cosa alguna me asusta
porque a los ¡¡AAHH!!

(Gran susto por una araña imaginaria)

CNC: ¡Primera!

Coro: Esta zamba canto a mi tierra distante
cálido pueblito de nuestro interior
tierra ardiente que inspira mi amor,

DR: gredosa, reseca, de sol calcinante,
Coro: recordando esa tierra quemante
resuena mi grito:
¡qué calor!

Cómo te recuerdo, mi lindo pueblito
con tu aire húmedo y denso de día
noches cálidas de fantasía

DR: pobladas de magia, de encanto infinito,
Coro: y el cantar de tu fresco arroyito,
salvo en los diez meses de la sequía.

Siempre fue muy calmo mi pueblo adorado,
JM: salvo aquella vez que pasó el huracán,
Coro: viejos pagos, ¡qué lejos están!
DR: mi tierra querida, mi dulce poblado,
Coro: tengo miedo de que hayas cambiado
después de la ultima erupción del volcán.

CNC: ¡Segunda!

Coro: Tierra que hasta ayer mi niñez cobijaba
siempre te recuerdo con el corazón,
aunque aquel arroyito dulzón

DR: hoy sea un hirviente torrente de lava
Coro: que por suerte a veces se apaga,
cuando llega el tiempo de la inundación.

Los hambrientos lobos aullando estremecen,
cuando son mordidos por fieros mosquitos,
no se puede dormir por los gritos

DR: de miles de buitres que el cielo oscurecen,
Coro: siempre algún terremoto aparece
y al atardecer llueven meteoritos.


Y si a mi pueblito volver yo pudiera,
JM: a mi viejo pueblo al que no he regresado
Coro: si pudiera volver al poblado
DR: que siempre me llama, que siempre me espera,
Coro: si a mi pueblo volver yo pudiera,
No lo haría ni mamado*


(*) Esta última estrofa tuvo varias versiones según el país donde se representaba. Así tenemos:
no lo haría ni de vainas (Colombia)
no lo haría en absoluto (Barcelona)
no lo haría ni chalado (Chile)
yo les juro que ni madres (México).