Camerata Bariloche.


Orquesta de Cámara.

Creada en 1967 por iniciativa privada, la Camerata Bariloche es el primer conjunto argentino de música de cámara en haber alcanzado prestigio internacional, a través de sus muchas actuaciones en los más relevantes escenarios de América, Europa y Oriente.

Su primer director fue Alberto Lysy, a quien sucedieron Rubén González, Elías Khayat y en la actualidad Fernando Hasaj.

Más de dos mil conciertos se ofrecieron en estos años a los más variados públicos y en importantes salas del mundo: el Teatro Colón de Buenos Aires, la Salle Gaveau de París, el Kennedy Center de Washington, el Carnegie Hall de Nueva York, la NHK de Tokio, el Olimpia de Atenas, la Beethovenhalle de Bonn, la sala Tchaikovsky de Moscú, el Auditorio Nacional de Música de Madrid y la Sala Ritirsky de Praga, por citar algunas. De la abundante lista de solistas nacionales y extranjeros pueden mencionarse nombres como los de Astor Piazzolla, Martha Argerich, Gerardo Gandini, Manuel Rego, Ernesto Bitetti, Eduardo Falú, Jaime Torres, Ljerko Spiller, Yehudi Menuhin, Antonio Janigro, Janos Starker, Karl Ritcher, Katherine Ciesinsky, Ivry Gitlis, Ana y Nicolás Chumanchenco, Maxim Vengeroff, Jean-Pierre Rampal, Vadin Repin, Cho-Liang Lin y Jean-Yves Thibaudet, entre otros.

La Camerata Bariloche ha efectuado más de venticinco giras internacionales por treinte y tres países, representando a la Argentina en las Olimpiadas Culturales de México y de Munich, en la Expo-70 de Osaka (Japón), en los festivales internacionales de Salzburgo (Austria), Taormina Città di Castello, Cervo y Alassia (Italia), Montreux y Gstaad-Menuhin (Suiza), el New World Festival of the Arts de Miami (EE. UU.), el Festival de Otoño de Madrid (España) y en el centenario de Carnegie Hall (EE.UU.).  Tanto en estas oportunidades como al ocuparse de sus numerosos registros discográficos, hechos en la Argentina, Estados Unidos y Europa, la crítica ha destacado los excepcionales méritos del conjunto.

Pero tal vez sea en los conciertos al aire libre donde con mayor claridad se comprueba el poder de convocatoria y la vasta popularidad que disfruta la Camerata entre el público. En 1985, una presentación en el Parque Centenario de Buenos Aires atrajo 60.000 personas.

En 1987, un concierto en el cual la Música para los reales fuegos de artificio de Häendel se interpretó en combinación con juegos pirotécnicos, elevó aquella cifra a 130.000 personas, que desbordaron las intalaciones del Hipódromo Argentino de Palermo.

A lo largo de su trayectoria la Camerata Bariloche ha recibido una infinidad de distinciones, entre las que se destaca el emblemático "Premio Konex de Platino" al mejor conjunto de cámara en la historia de la música en la Argentina.

Desde 1977, la Camerata Bariloche integra el Centro de Música de Cámara y viene desarollando, paralelamente a sus conciertos y grabaciones, una intensa actividad de enseñanza y divulgación musical: cursos, simposios y recitales didácticos son testimonios de esa fecunda labor académica en constante expansión.