Canción para moverse.
(Canción infantil en 12 movimientos).

(Versión teatral, Febrero de 1994 – Les Luthiers, grandes hitos. MM: Marcos Mundstock; JM: Jorge Maronna).

MM: Hola, señora mamá; les habla el doctor Heriberto Tchwok, y aquí comienza nuestro espacio "Consejos para padres". (La gente aplaude) muchas gracias en nombre de los padres. Muchas mamaes... (Risas del público)...  se puede decir de las dos maneras: mamaes o mamases, es indistinto, es como los verbos "mamaras o mamases", "que yo mamara o mamase, que tú mamaras o mamases"... mamaríamos todos. Muchas mamaes me consultan preocupadas por la diarrea de los niños; no se preocupe, señora, es cierto que hay que tener cuidado con la diarrea de los niños, hay que tomar ciertas precauciones, porque mancha; pero todo depende de la rapidez con que su bebé digiera... o digiese; puede suceder que su bebé, perfectamente sano, ensucie los pañales con cierta frecuencia, digamos cada dos, cada tres... minutos; en ese caso, señora, no pierda la calma, cambie a su bebé... por otro. Ahora les voy a dar un consejo que ya les he dado otras veces, pero que nunca está de más repetirlo, nunca está de más repetirlo, nunca está de más repetirlo, y es el siguiente: los niños tienen tener su lugar; un lugar donde ellos sepan que pueden jugar, correr, saltar, gritar, romper, ensuciar... por supuesto, señora, es conveniente, dentro de lo posible, que ese lugar no esté muy alejado de la ciudad. Ahora les vamos a enseñar una canción, una canción para que le canten a sus niños; se llama "Canción para moverse", para que los estimulen, a que se muevan ágiles, contentos, sanos, eh... y ágiles; “canción para moverse” es una canción muy fácil, la puede cantar cualquiera... o cualquiese. Los dejo ya en compañía del conjunto musical "Las trufas azules".

JM:
Va empezar el juego, y no es complicado

estos diez deditos ya están preparados;
la mano derecha, y la otra también
van hacia delante junto con un pie.
El pie que nos queda marcha para atrás
mientras la cabeza gira sin cesar;
mientras una mano saluda al compás
el talón izquierdo nos pega detrás;
si el codo derecho se acerca a la sien
a la oreja izquierda rascarás muy bien.

Rascáte la orejita... y ahora, pegáte en el culito.

Entre las dos piernas un arco se verá
por él la mano izquierda ahora pasará.
Luego de estas vueltas, al llegar aquí
las manos contentas se estrechan así;
con este cantito seremos al fin
ágiles y sueltos como un bailarín.