
Pasión
bucólica.
(Vals geriátrico).
(Versión teatral, Junio de 1985 – Humor dulce hogar. CNC: Carlos Núñez Cortés, JM: Jorge Maronna).
CNC:
Una se mata limpiando y no luce, dieciocho años que tengo
las ventanas cerradas y sigue entrando polvo, telas de araña.
Para colmo ya está por llegar Rosarito... (Suenan unos
golpes en la puerta) ¡Esa es Rosarito! ¡Ya va!
Adelante querida, adelante...
JM: Hola Clarita ¿cómo está?
CNC: Querida amiga...
CNC + JM: (Hablan a la vez y sin escucharse
de bien que la otra tiene el vestido, el peinado, etc.)
JM: ...Le traje unas masitas caseras.
CNC: Querida, no se hubiera molestado.
JM: Ah... cambió los muebles de lugar.
CNC: Ah sí. ¿Cómo
se dio cuenta?
JM: Y, acá donde está el piano
había otra cosa.
CNC: Ay... tiene razón. Ahí
estaba el finado Arnolfo. Y sí, lo saqué, una no puede
vivir aferrada a los recuerdos.
JM: Hace muy bien, Clarita, hay que seguir
viviendo.
CNC: Todos los veranos lo vuelvo a poner
en la bóveda, allí está más fresco.
¿Se acuerda cómo le gustaba la música? ¡Cómo
la escuchaba!
JM: Quietito...
CNC: ¿Qué le parece si tocamos
alguna canción, eh?
JM: A ver cuál tiene para hoy Clarita.
CNC: A ver... esta.... esta... ¿la
sabe?
JM: Esta... sí.
CNC: Qué suerte que la sabe.
JM: No la sé.
CNC: ¿No dijo "esta sí"?
JM: No, no, no, estaba leyendo el título...
"Éxtasis... de amor". A ver esta otra, Pasión
bu-co-li-ca.
CNC: Ah sí, esa es divina. Pero le
falta el acento.
JM: Ah..." Pásion" bucolica.
CNC: Ah, sí, recuerdo que... Esa
es divina... un, dos, tres, un, dos, tres.... Mejor toquemos.
CNC + JM:
En estos bellos jardines
sopla una brisa de vida.
CNC: ¿Vio qué bonita que es
Rosarito?... es un vals.
CNC + JM:
Quiero olvidar para siempre
las ilusiones perdidas.
JM: Ah... hablando de perdidas... ¿sabe
que se casó la Betty?
CNC: ¿La Betty? Ay, pobre...
JM: ¿Por qué? Pobre el marido.
Le cuento que se casó de blanco.
CNC: ¡Hay que ser descarada!
JM: No, no, no, el marido se casó
de blanco.
CNC + JM:
El canto de los pajaritos
inflamando nuestro pecho
Piu piu piu piu-pio
Piu piu piu piu-pio.
Crisantemos y malbones,
musgos, líquenes, y helechos...
CNC: Helecho... helecho.... nunca me voy
a olvidar lo que me dijo el finado en el lecho de muerte: "Vieja,
traéme un sándwich de salame".
JM: Pobre, estando tan mal.
CNC: No, si estaba lo más bien.
JM: ¿No dijo "lecho de muerte"?
CNC: Ah, sí... murió en ese
lecho... pero muchos años después. No, lo que pasa
es que el Arnolfo, a nuestra cama matrimonial, le llamaba "el
lecho de muerte". Decía que era la muerte de sus ilusiones.
CNC + JM:
Los querubines beatos,
que por nosotros velaban...
JM: Ah... velar, ah... me olvidé
de ponerle la vela a San Pantaleón, para la salud.
CNC: Rosarito, Rosarito, usted qué
tantos Santos, usted debería tener un médico, ¿qué
no?
JM: ¿Para qué? Si con los
santos me arreglo. Estoy sanísima.
CNC: ¿Seguro?
JM: Seguro. Lo único... el juanete,
pero eso me lo arregla el pedicuro. Hace cuarenta y siete años
que voy del mismo pedicuro, él me arregla también
las patas de gallo. No, no, con los zapatos no se notan.
CNC: Aunque sea debería tener un
ginecólogo.
JM: Todavía no necesito.
CNC: Al menos debería hacerse un
"papanicolau".
JM: ¿Es algo del Vaticano?
CNC: No, el "papanicolau" es para
enfermedades de señoras.
JM: Entonces... será "mamanicolau".
CNC + JM:
El canto del arroyo
que al oído me decía
glu glu glu glu-gluu
glu glu glu glu-gluu
Confesaste tu pasión,
me ofreciste nueva vida...
CNC: Nueva vida... "año nuevo
vida nueva": siempre lo decía el finado.
JM: Muy alegre.
CNC: Me acuerdo, casualmente, aquella vez
para año nuevo...
JM: ¿Qué pasó?
CNC: ¡Cómo se descompuso el
Arnolfo! Me dejó la sala hecha un asco. Los médicos
no se ponían de acuerdo.
JM: Ah, como siempre.
CNC: Uno decía: "enema de pulmón".
JM: ¡Debe ser largísima!
CNC: Otro, que el corazón, otro que
los riñones...
JM: Los médicos siempre discutiendo
por menudencias.
CNC: ¿Sabe lo que me dijo uno? Que
era un problema que venía arrastrando de hacía años.
JM: Ah... peor todavía.
CNC: Pero lo operaron de urgencia. ¡Ay,
cuando salió el cirujano y me dice: "Señora,
lo perdimos en la operación"!
JM: Ay Clarita, ¡qué momento!
CNC: Por suerte lo encontraron enseguida.
Se había escapado del quirófano. ¿Sabe cómo
hicieron para encontrarlo? Fueron siguiendo la sonda. Le siguieron
el mondongo.
JM: Ah, Clarita, ahora que digo mondongo
me acordé, me tiene que dar la receta de los "Huevos
quilbos".
CNC: Ah... pero es una pavada, ¿para
qué la quiere?
JM: La quiero hacer esta noche.
CNC: ¿Esta noche?
JM: Es que viene a cenar el pedicuro.
CNC + JM:
Me declaraste tu afecto
pero luego me olvidaste.
CNC: Nunca me voy a olvidar la noche aquella
cuando me lo trajeron al Arnolfo, estaba a la miseria. Le pregunté
al doctor: ¿Será alguna comida que le cayó
mal? Y va y me dice: "No señora, una cornisa que le
cayó justo". No sentía, no hablaba.
JM: Hablando de hablar, ¿de qué
hablaremos con el pedicuro? Porque hablar y nada más, él
no puede esperar otra cosa, jamás lo he autorizado.
CNC: "La autorización, me tiene
que firmar la autorización", me dijo el doctor. Yo miré
el papel y le dije: ¿Pero qué tiene que ver mi pobre
Arnolfo con una autopista? ¿Eh? ¿Qué tiene
que ver?
JM: Una tiene que ver las cosas que pasan,
una mujer sola tiene que saber decir que no.
CNC: "No señora", me dijo
el doctor, "autopista no, autopsia". Y yo le dije: “Y
bueno, hágala, total, mal no le puede hacer”.
JM: Él no puede hacer nada si yo
no se lo permito, empezaremos conversando, y bueno, ya veremos cómo
sigue...
CNC: "Sigue estacionario", me
dijeron en la autopsia, "tranquila, señora", me
decían, "tranquila"...
JM: Tranquilas las manos, porque si no me
pongo a gritar...
CNC: A los gritos salió la enfermera,
salió con el Arnolfo en brazos, me lo muestra y me dice:
"La felicito señora, es un varón".
JM: Él es un varón pero yo
soy una mujer decente, y tengo una forma de vivir.
CNC: Y... Hay que seguir viviendo Rosarito.
JM: Es lo que yo siempre digo Clarita, hay
que seguir viviendo.
CNC: Es como usted dice, hay que seguir
viviendo.
JM: Es como usted dice que yo digo, Clarita,
hay que seguir viviendo.
CNC + JM:
Viva la vida, viva el amor,
y la pasión juvenil.