El Poeta y el Eco.
(Canción… ón… ón).

(Versión teatral, Noviembre de 1981 – Luthierías. MM: Marcos Mundstock; DR: Daniel Rabinovich; JM: Jorge Maronna; CLP: Carlos López Puccio).

MM: Cuando la Sociedad de Compositores de Viena me encomendó la búsqueda de Helmut Bösengeist , yo solamente sabía de él, que estaba componiendo una canción sobre el poeta y el eco, y por lo tanto era probable que se hubiera dirigido hacia las montañas. Partí en su búsqueda hacia los Alpes, esa tarde estaba yo en plena montaña, cuando me sorprendió una tremenda tormenta de nieve, como pude llegué hasta la cabaña más cercana.

MM: ¡Hay alguien en la cabaña!

DR: ¡Noo! ¿Y ahí afuera?

MM: ¡Tampoco!

DR: Siga siga, está abierto.

MM: Gracias.

DR: Mucha nieve ahí afuera.

MM: No, caspa.

DR: ¿De dónde viene?

MM: Bueno empezó como una seborrea, el médico me dijo que me hiciera...

DR: No, no, de donde viene usted.

MM: Ja, ja, ja, no le había entendido, vengo de Viena

DR: Ah, Viena de viene, viene de vien, viene de nieve, vaina de venia, de vania, vania de vinia, vinia de vo, vania de venia, vonia o vunis, o vania de venia o vinia de vania... de Albania, venia de Albania, de Albania venia, o vania bonia, buena vaina... vania de bonia en el baño... linda ciudad. Dígame, ¿anda paseando con semejante inclemencia?

MM: No, ando paseando sólo

DR: No, me refiero si está paseando solo, pese al tiempo, pese a la tormenta.

MM: Ja ja ja ¡Otra vez no le entendí! Je je. No, estoy buscando a Helmut Bösengeist, el compositor, ¿no anduvo por acá?

DR: ¿Un compositor acá? ¿En plena montaña? No sé señor. Yo no sé nada, yo soy un simple pastor, vivo en esta cabaña en las montañas, yo tengo mi rebaño de ovejas.

MM: Ah si, ¿cuántas cabezas?

DR: Una, cada oveja

MM: No no, cuántas ovejas

DR: Una oveja cada cabeza, una cabeza una oveja, un rabo otra oveja, cuatro patas cuatro ovejas.

MM: Ja ja ja, ahora no me entendió usted a mí. Yo sé como es una oveja. Una vez vi una. Me refiero a otra cosa, quiero saber si usted tiene muchas ovejas.

DR: Tengo 100 ovejas.

MM: Aha, ¿las cría todas para lana?

DR: 65 lana y 35 poliéster. Buaaa...

MM: ¿Qué le pasa?

DR: Buaa bua buaa...

MM: ¿Y qué más?

DR: Es que hablando de las ovejas, me acordé de mi perro. Todavía hoy me parece oírlo cuando venía y me decía: "¡Achtung!...eine Kugel kam geflogen, da steht ein Lindenbaum... "

MM: ¿Su perro le decía eso?

DR: Pastor alemán

MM: ¿Hace mucho que vive acá?

DR: ¿Si hace mucho que vivo acá? Ve esas montañas, cuando yo vine todavía no estaban

MM: Y dígame una cosa, ¿en esta zona hay eco?

DR: Hay mucho eco. Con decirle que lo que estoy diciendo yo ahora lo dije ayer.

MM: ¿Sabe por qué le pregunto?, porque este Bösengeist que estoy buscando estaba componiendo una canción sobre el poeta y el eco, entonces yo supuse que a lo mejor el hombre para inspirarse... ¿seguro qué no ha escuchado hablar de algún forastero, tal vez alguien nuevo en la comarca?

DR: No escuché nada, ayer estuvo tronando, escuché que tronaba.

MM: ¿Así que usted es un simple pastor?

DR: Un simple pastor.

MM: ¿Y ese piano?

DR: Ese es un... eh, es un... estee... bueno, yo con las ovejas y el... ese es un... a veces... ¡se lo olvidaron unos mochileros!

MM: Ah, unos mochileros, claro. ¿Por qué está nervioso?

DR: Nonono

MM: Lo noto balbuceando, tartamudeando.

DR: No, porque tengo un poquito de frío, entonces balbal... balbal

MM: Seguro que no sabe alguna cosa que no me quiere contar, que no me está ocultando alguna información

DR: Oh, que le voy a ocultar, yo soy un simple pastor, hace 20 años que crío pianos, que toco las ovejas, ¡crío ovejas!

MM: Esta no es la mano de un pastor

DR: ¿Y esta?

MM: Usted no es quien dice ser

DR: ¿Qué está insinuando?

MM: Estoy sospechando que usted es Helmut Bösengeist

DR: Usted está loco

MM: ¿Estaría dispuesto a contestarme algunas preguntas?

DR: Sí, pregúnteme lo que quiera.

MM: ¿Usted como se llama?

DR: Helmut Bösengeist

MM: Helmut, Helmut, ¿por qué te escondes? ¿Por qué huyo de Viena? ¿Por qué no cierras la ventana?

DR: Acérquese al fuego. Le contaré mi historia. Después del fracaso de mi última ópera en Viena decidí abandonar la ciudad. Abandonar la música. La gente venia a rogarme encarecidamente que no me arrepintiera! Buaaaa...

MM: Bueno, está bien hombre, no llore por eso.

DR: No es por eso, es que me acordé de mi perro. "¡Achtung!...eine Kugel kam geflogen, da steht ein Lindenbaum... "

MM: Helmut... Helmut... ¡¡Helmut!! Jejej, querido Helmut, cálmese y cuénteme que más pasó.

DR: Acá en las montañas también fui rechazado, cuando los pastores me vieron llegar envuelto en mi abrigo de pieles me bautizaron "el abominable hombre de las nieves", yo ya estaba decidido a vivir lejos de Viena, lejos de la sociedad, lejos de los demás hombres, y aparece usted, ¿qué quiere de mí? ¡¿Eh?! ¿Qué quiere de mí?

MM: Helmut, usted tiene una deuda con la sociedad y yo he venido a reclamársela

DR: ¿Una deuda con la sociedad?

MM: Si, con la Sociedad de Compositores, 15 cuotas

DR: Vea, si usted pudiera pasar en otro momento por acá, porque ahora me encuentra sin posibilidades de... No tengo cambio, y perdí la chequera... o sea que, le podría dar unos documentos a 30... 60... 90 años.

MM: No quise lastimar más a ese pobre hombre derrotado.

DR: Perdone señor ¿quiere un café?

MM: Bueno gracias, dígame ¿hay correo en la aldea?

DR: Hay

MM: ¿Hay telégrafo?

DR: Hay

MM: ¿Usted sabe si podría mandar un mensaje?

DR: Hay. Ayyyy (llorando)

MM: ¿Se quemó?

DR: No, me acordé de mi perro... "¡Achtung!...eine Kugel kam geflogen, da steht ein Lindenbaum... "a veces me decía: "guau".

MM: Pero mi visita a Helmut Bösengeist no fue infructuosa, entre las cenizas del hogar encontré los manuscritos chamuscados de "El Poeta y el Eco”. Hoy sabemos que Helmut es feliz en las montañas, se hizo amigo de los pastores para quienes toca las melodías que compone y ya ninguno lo llama "el abominable hombre de las nieves" para ellos es simplemente Helmut, "el abominable músico de las nieves". Escuchemos de Helmut Bösengeist "El Poeta y el Eco"



JM:
Eco

CLP: Eco, Eco, ¿está bien?

JM: Hola eco

CLP: Hola eco, e...

JM: ¿Cómo estas?

CLP: Muy bien

JM: Eco

CLP: Eco, eco

JM: Háblame de mi amada

CLP: Ada, ada

JM: Responde a mi pregunta

CLP: Pregunta, pregunta

JM: Dime, ¿quién es la más noble doncella?

CLP: Ella

JM: ¿Como son sus espléndidos cabellos?

CLP: Bellos, bellos

JM: ¿Qué sonrisa en sus labios se adivina?

CLP: Divina, divina

JM: ¿Me será siempre fiel? dime que si

CLP: No sé

JM: ¿Cuánto valen su humildad y su decoro?

CLP: Oro, oro

JM: ¿Quién es hermosa cual estrella?

CLP: Ella, ella

JM: ¿Cómo es mi hermosa Annabella?

CLP: Preciosa, preciosísima, un hembrononón

JM: Te contaré un secreto algo procaz

CLP: Haz, haz

JM: Te diré lo que ocurre cuando me habla

CLP: Habla, habla

JM: Me enloquece su boca carmesí

CLP: ¿Y , y?

JM: Despertar mi deseo ella consigue

CLP: Sigue, sigue

JM: Y nos damos con loco Frenesí

CLP: Si, si

JM: Largos besos que no acaban jamás

CLP: Más

JM: No, no digo más, una de estas mañanas, una cualquiera

CLP: Una...

JM: Le diré lo que ella es para mí

CLP: Una cualquiera

JM: ¿Qué insinúa de mi amada divina?

CLP: Adivina, adivina

JM: Ella es una fiel compañera

CLP: Era, era

JM: ¿Quién se interpone entre nosotros?

CLP: Otros, otros

JM: ¿Otros? Dime sus nombres

CLP: Hombres hombres

JM: Dime quien es, que sin más lo mato yo

CLP: Yo, ¡no sé!

(Maronna, para vengarse de López Puccio, canta unos versos que son levemente obscenos).

JM: Ante necios y envidiosos no reculo

CLP: Cu...

JM: En el amor no razono ni especulo

CLP: ...

JM: Y por eso estos versos articulo

CLP: ...

JM: Y finalizo de este modo mi... cuarteta

CLP: ¡Culo, culo y culo!

 

(Aclaraciones: El nombre Helmut Bösengeist quiere decir “Espíritu Malvado”; y lo que decía el perro de Helmut - "¡Achtung!...eine Kugel kam geflogen, da steht ein Lindenbaum... “– quiere decir “¡Cuidado! una bala viene volando desde el árbol”. Y por último, aquí, donde se lee...).