Añoralgias.
(Zamba catástrofe).

(Versión teatral, Noviembre de 1981 – Luthierías. MM: Marcos Mundstock; DR: Daniel Rabinovich; CNC: Carlos Núñez Cortés; JM: Jorge Maronna; Coro: Les Luthiers).

MM: A continuación escucharemos una canción típica del folclore argentino, recopilada gracias a un gran investigador y antropólogo, el licenciado Gustavo Pérez y Alonso. Como buen científico, Pérez y Alonso cultivaba la duda, se cuestionaba todo constantemente, cultivaba la duda; sin ir más lejos, firmaba sus libros en vez de "Pérez y Alonso", "Pérez o Alonso". Leemos en uno de los ensayos de Pérez y Alonso: "El estudioso debe dudar siempre. A veces, sin embargo, después de dudar demasiado ante algún detalle, me invade una sensación de inoperancia, de ineficacia... más bien de inoperancia... o de ineficacia". Y aquí Pérez y Alonso formula tres interrogantes; uno: "¿la duda significa un estímulo para la indagación, o un obstáculo inhibitorio?"; dos: "en tanto herramienta filosófica, ¿es epistemológicamente plausible, o implica un eufemismo agnóstico?" y tres: "perdón, ¿de qué estábamos hablando?". Los discípulos de Pérez y Alonso lo recordarán siempre anotando en su cuaderno la letra de la canción que entonaba esa anciana de 108 años, a quien él mismo encontrara en una de sus tantas excavaciones arqueológicas. O también, en el ejercicio de la duda, al bautizar esa misma canción vacilando entre dos posibles títulos: "Añoranzas" y "Nostalgias". Les Luthiers interpretarán ahora esa canción; lleva por título "Añoralgias". Es el canto del que ha debido abandonar su terruño y lo evoca con el lamento de la distancia.

(Glosa)

CNC: Yo canto porque me gusta
y soy hombre de valor
A naides tengo temor
ni cosa alguna me asusta porq...

(Gran susto por una araña imaginaria)

CNC: ¡Primera!

Coro: Esta zamba canto a mi tierra distante
cálido pueblito de nuestro interior
tierra ardiente que inspira mi amor,

DR: gredosa, reseca, de sol calcinante,
Coro: recordando esa tierra quemante
resuena mi grito:
¡qué calor!

Cómo te recuerdo, mi lindo pueblito
con tu aire húmedo y denso de día
noches cálidas de fantasía
DR: pobladas de magia, de encanto infinito,
Coro: y el cantar de tu fresco arroyito,
salvo en los diez meses de la sequía.

Siempre fue muy calmo mi pueblo adorado,
JM: salvo aquella vez que pasó el huracán,
Coro: viejos pagos, ¡qué lejos están!
DR: mi tierra querida, mi dulce poblado,
Coro: tengo miedo que estés muy cambiado
después de la ultima erupción del volcán.

CNC: ¡Segunda!

Coro: Tierra que hasta ayer mi niñez cobijaba
siempre te recuerdo con el corazón,
aunque aquel arroyito dulzón

DR: hoy sea un hirviente torrente de lava
Coro: que por suerte a veces se apaga,
cuando llega el tiempo de la inundación.

Los hambrientos lobos ahullando estremecen,
cuando son mordidos por fieros mosquitos,
no se puede dormir por los gritos

DR: de miles de buitres que el cielo oscurecen,
Coro: siempre algún terremoto aparece
y al atardecer llueven meteoritos.

Y si a mi pueblito volver yo pudiera,

JM: a mi viejo pueblo al que no he regresado
Coro: si pudiera volver al poblado
DR: que siempre me llama, que siempre me espera,
Coro: si a mi pueblo volver yo pudiera,
No lo haría ni mamado*

(*) Esta última estrofa tuvo varias versiones según el país donde se representaba. Así tenemos:
no lo haría ni de vainas (Colombia)
no lo haría en absoluto (Barcelona)
no lo haría ni chalado (Chile)
yo les juro que ni madres (México)