Visita a la Universidad de Wildstone.

(Versión teatral, Febrero de 1983 – Mastropiero que nunca. MM: Marcos Mundstock; EA: Ernesto Acher; CNC: Carlos Núñez Cortés; Coro: Les Luthiers)

MM: Cuando el célebre compositor Johann Sebastian Mastropiero viajó a los Estados Unidos dispuesto a componer música para cine, causó buena impresión en Skinny Walrus. Skinny Walrus era el presidente de la Walrus Brothers. ¡Muchas gracias! Skinny... el señor Skinny le encargó a Mastropiero que compusiera la música de fondo para una película que estaba filmando el célebre director Ralph Smith, la bestia abominable. El director, la película era un simple documental... Se escuchará a continuación  precisamente, la banda de sonido compuesta por Johann Sebastian Mastropiero para la película documental "Visita a la Universidad de Wildstone".

DR: ¡Ah! Acá está. Mirá que belleza. “Aunque el sol ya se escondió, no esperes que yo me vaya. Amante fiel como...” ¡eh! No es una porquería, es un poema de Torcuato Gemini.

EA: ¡¿Quién?!

DR: Torcuato Gemini, siglo XIX. 1420... ¡ah no, es el precio!

MM: ¡Wa! ¡Wa!... Walrus Brothers presenta... "Visita a la Universidad de Wildstone". Los invitamos hoy a conocer la antigua y tradicional Universidad de Wildstone. Ya vemos a los bulliciosos estudiantes paseándose por los cuidados jardines que enmarcan el lujoso e imponente frontispicio; estas escenas, cuyo objeto es desmentir la fama de decadencia que han adjudicado a la Universidad de Wildstone, son estrictamente documentales, y han sido filmadas en la Universidad de Columbia. En cambio, este moderno criadero experimental que estamos viendo, en el que se estudia el comportamiento de doscientas gallinas, se encuentra efectivamente en la Universidad de Wildstone, más exactamente en el despacho del rector; ahora les presentaremos al señor rector, quien nos aclarará personalmente dicha situación. Dice el señor rector:

EA: This is the only place...

MM: Este es el único lugar de la universidad donde las gallinas están bien protegidas de la voracidad de nuestros traviesos y pícaros estudiantes.

EA: ... stupid, idiot and criminal students.

MM: Cada año tres mil jóvenes de todo el país llegan a Wildstone en busca de ciencia; la universidad cuenta en la actualidad con... cincuenta y ocho estudiantes. Y ahora veamos cómo es la vida diaria en Wildstone; iniciamos una recorrida por los dormitorios de los estudiantes, donde nos llama la atención una joven pareja a la que seguimos con nuestras cámaras con el objeto de pres... (Ruido de corte en la banda de sonido)... mágenes que estamos viendo pertenecen al aula magna. La atmósfera seria y solemne de las clases ha cambiado mucho últimamente; sin embargo, cierto respetuoso temor de antaño no ha desaparecido de las aulas, sigue existiendo... en los profesores. Y ahora, entremos en el laboratorio; aquí, en este moderno laboratorio, un grupo de investigadores de la universidad trata de aislar al temible virus WR 12; los científicos sostienen que, una vez aislado, el virus morirá... de aburrimiento. Para los profesores, y para los alumnos de Wildstone, la diversión y la recreación no son menos importantes que el estudio; son más importantes. (Música de banda) He aquí justamente un desfile de las jóvenes y hermosas bastoneras de la Universidad de Wildstone, marcando el paso con sus doradas botas y sus brevísimas faldas. Con pícara gracia y esbelta belleza estas vistosas muchachas entretienen a los estudiantes en los torneos, a los niños en las celebraciones, y a los clientes de varios locales nocturnos. Gracias, muchachas. Acá dice “muchachas...” Asomémonos ahora a la tarea del Coro de Wildstone, mientras ensaya el himno de la universidad.

Coro:
Oh Wildstone, oh Wildstone
in the old times and today
house of knowledge
and home of the culture
where wisdom finds his way.

Beneath your ancient trees
there's glory and harmony
there's glory and harmony.

MM: Este es el único coro universitario que se presenta todos los años en el célebre Carnegie Hall... y todavía no han sido recibidos. Y ya nos alejamos de la Universidad de Wildstone; nos queda su recuerdo. Y aunque ahora debamos decirle adiós por un tiempo, guardamos en el alma el íntimo deseo de no volver nunca más.