No puedo vivir atado.
(Éxito inexplicables).

(Versión teatral, Abril de 1984 – Por humor al arte. DR: Daniel Rabinovich; CNC: Carlos Núñez Cortés; EA: Ernesto Acher; JM: Jorge Maronna; Coro: Les Luthiers).

DR: Buenas noches queridas amigas... y amigos, porque no. Cuando uno es un cantante popular, de fama internacional, como yo; un ídolo fulgurante, vamos; quizás lo más difícil es conservar la modestia. Y es inevitable que los diarios y las revistas se hagan eco de mis romances, de mis locas aventuras. Eso provoca muchas envidias... las que no me conocen andan diciendo por allí que soy un tonto, un imbécil. Jajaja. Imagínense las que si me conocen. Yo soy un pícaro, un seductor, un vagabundo; y por eso no echo raíces en ningún lado, como ya lo digo en aquella hermosa canción... que me pertenece:

Jamás ninguna mujer,
podrá retenerme a su lado,
¿qué le voy a hacer?,
no puedo vivir atado,
no puedo, vivir atado.


No puedo vivir atado queridas mías; por las mañanas, cuando me miro al espejo... dos, o tres horas; me pregunto: ¿qué tendré yo para despertar tanta admiración? Ya sé que sólo tengo un poquito de simpatía natural, una voz privilegiada, una personalidad arrolladora, tronco y físico, dinero. Al fin y al cabo soy una persona como cualquiera, de carne y hueso... ¡pero que carne!, ¡que huesos!, ¡que neuronas!, ¡que p... De verdad, a diario me pregunto que tendré yo para despertar esa locura en las mujeres, y en algunos hombres... ¡En, en las mujeres! La culpa de todo la tiene este pícaro y travieso corazón mío, como ya lo digo en aquella hermosa canción, que le dedico a mi corazón... que me pertenece:

Su ardiente y pícaro alarde,
mi corazón no se explica,
ardiente porque me arde,
pícaro... porque me pica.

Soy un pícaro,
Coro: Oy, oy oy
DR: qué pícaro que soy;
Siempre he sido un pícaro,

Coro: Uy, uy, uy
DR: qué pícaro que fúi.

Es genial esta canción, no es porque sea mía, ¿no? Es maravillosa. La letra es tan creativa. Estuve más de dos años pensando esta letra, y he recibido varios discos de... devueltos de la disquera.... Pero ahora hablando en serio, les quiero decir que así como tengo un solo corazón, y una sola neurona, ellos le pertenecen solamente a una mujer, y en esta noche tan especial, para todas ustedes, que tienen la inmensa dicha de estar aquí... con papito; a esa mujer le quiero dedicar esta hermosísima canción que casualmente también me pertenece:

La quiero, la quiero...
Coro: Sí, es verdad
DR: Estoy enamorado...
Coro: Sí, es verdad
DR: Ella es mi pasión, mi vida, mi luz, mi sueño dorado
Coro: Sí, es verdad
DR: La quiero, la quiero...
Coro: Sí, es verdad
DR: Me tiene atrapado...
Coro: Sí, es verdad
DR: Ella ha sido fiel, enteramente fiel, y nunca me ha engañado...

(Nadie canta).

DR: ¿Qué pasa? ¿Por qué no cantan?
EA: Es que paso lo de esta chica con Roberto.
DR: ¿Qué paso?, con Roberto eran solo buenos amigos
CNC: Sí, pero tuvieron un hijo...
DR: Bueno, debe haber sido un accidente, a cualquiera se le puede escapar un hijo... estee.
JM: ¿Y lo que paso con Felipe?
DR: Con Felipe tenían una relación profesional.
EA: Profesional, claro. Felipe le pagaba.

DR: La quiero, la quiero...
Coro: Sí, es verdad
DR: Pues ella es deliciosa...
Coro: Sí, es verdad
DR: Pues siempre es conmigo, tierna y delicada, dulce y cariñosa...
Coro: ¡Ja, ja, ja, ja!

DR: Ah, ustedes se ríen porque una vez ella se enojó y me dijo guanaco.
EA: No, yo me acordaba lo del cianuro en el yogur.
CNC: Y yo me estaba acordando de aquella vez que trato de atropellarlo con el auto.
DR: Estaba aprendiendo a manejar.
JM: Sí, por eso no pudo atropellarlo
CNC: ¿Y se acuerdan de aquella vez que se fue y lo dejo atado a la pata de la cama?
Coro: ¡Ja, ja, ja, ja!
DR: Bueno ¡basta!, que por eso la tuve que dejar, como ya lo dije en aquella hermosísima canción... que me pertenece:
Qué le voy a hacer,
no puedo, vivir atado.