Serenata Medio Oriental.
(Música medio árabe).

(Versión teatral, Abril de 1984. MM: Marcos Mundstock; DR: Daniel Rabinovich).

MM: Siendo ya un compositor consagrado, Mastropiero realizó un viaje al Medio Oriente. A la capital de las frías regiones montañosas de Arabia, la mítica ciudad de “Ufff, Que Brrr”. Llegado a la ciudad de “Ufff, Que Brrr”, una leve indisposición del jeque de dicha ciudad, motivó que Mastropiero fuera recibido por Abdúl, el anciano imán de la mezquita principal, a quien habían nombrado imán por su sabiduría pero sobre todo por su gran magnetismo. El imán Abdúl se presentó ante Mastropiero y le dijo: “Maestro, yo seré su anfitrión porque al jefe el jeque lo aqueja la jaqueca”. Mastropiero entonces le contestó: “Dígame, ¿esa jaqueca de su jefe el jeque no aflojará con jarqueja?”. Y siguieron conversando toda la noche. En esa charla, se enteró Mastropiero de que los musulmanes más fanáticos eran conocidos como muy-sulmanes. Y que, en cambio, aquellos que cumplían solo en parte los preceptos de Mahoma les decían los Mahomenos. Por último, y antes de regresar, Mastropiero se dirigió hacia el tórrido desierto. Allí convivió una semana con una tribu de Beduinos, que eran algunos de ciertos oasis poblados y otros de ciertos desiertos desiertos. Los miembros de la tribu eran Nómades por partida doble. Eran Nómades porque deambulaban sin residencia fija, y porque eran no más de... cincuenta, sesenta Beduinos. En dicha tribu... cincuenta y tres, cincuenta y cuatro. En dicha tribu... Claro, ponen cincuenta, sesenta, los tipos se cubren por si nace alguno, se muere otro... porque si no, cada vez que tengo que leer el texto, tengo que ir a ver “che, ¿se murió alguno?” no. Entre cincuenta y sesenta hay más o menos, este... cincuenta y cinco, pero eso ya... En dicha tribu... y sí, cincuenta, sesenta, está bien porque lo... es... es como sí más... En dicha tribu se disputaban el mando dos jeques hermanos: Mohamed, el Grande y Nomemojes, chicú. Nomemojes... Nomemojes el jeque... el jeque Nomemojes... El jeque Nomemojes estaba por contraer enlace y le encargó a Mastropiero la obra que escucharemos a continuación. La serenata que cantó el novio en vísperas de la boda.

DR:
Mañana por fin estaremos casados
Será nuestra vida un lecho de rosas
Pues Alá protege a los enamorados
Y yo os amo, mis veinte futuras esposas.

Os amo, os amo
Mujeres de mi harén
Soraya, Zerezaid, Soveira, Fara, Simbrud, Rosa, Zulma, Dalila, Zaida, Jazmín, Fátima, Mora, Farisad, Mariel, Amina, Azuleika, Aya, Zuña, Zoe... ¡y Porota!

Viviremos apasionadamente
Nuestra vida será un edén
Seré fiel eternamente
Nunca os engañaré, con otro harén.

Os amo, os amo
A cada una por sus virtudes

Pero a ti Porota te amo más que a ninguna pues eres mi favorita.
¡Oh rostro radiante cuya calidad apagaría las llamas de un millón de años encendido!
¡Tus mejillas finas, suaves y peludas... y pulidas son como los pétalos del narciso, como flores de arrellano nopales...
¡Y que lomo mamita!

Y ahora os tengo que dejar. Mañana será nuestra boda

Cuando mañana a la noche salude
No habrá en nuestro lecho pesar ni fatiga
Cuando mi cuerpo a los vuestros se anude
Seremos felices
Que Alá os bendiga
¡Y que Alá me ayude!


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(De una entrevista radiofónica a Carlos Núñez Cortés para el programa "La Guagua", de Buenos Aires, emitida el 10 de septiembre de 2000, extraemos los párrafos que siguen, referidos a la Serenata medio oriental:
Esta serenata estuvo en el espectáculo Grandes Hitos, y en algún otro espectáculo, y la cantaba Daniel. Él nombraba una a una a cada una de sus esposas, "Zoraida, Sherezade, Zobeica...", los veinte nombres. En realidad nombraba diecinueve, y el vigéismo nombre era: "Aya, Dunia, Zoe... y Porota"; Porota era la odalisca número veinte, que despertaba una risotada en el público. Por supuesto cuando viajamos al exterior, estuvimos en Venezuela, por ejemplo, la Porota hubo que traducirla, porque la Porota es muy de acá, del Río de la Plata. Entonces, contactamos un venezolano y le dijimos más o menos como pudimos, ¿por qué no nos das algún nombre de alguna persona, digamos, no sé, de..., de bajo ingreso, por no decir... una sirvienta por ejemplo, no? ¿Cómo podría llamarse? algún nombre muy conocido y muy usual en Venezuela. Entonces nos dijo: "Bueno, nosotros acá, en Venezuela, en Caracas, tenemos el nombre más usual que es Coromotico"; y al ver nuestra cara de estupor dijo: "Bueno, nosotros le decimos Coromotico porque es muy feo el nombre original que es Coromoto". Pero estamos pidiendo el nombre de una mujercita, de una señorita. Dice: "Sí, sí, sí, Coromoto, Nuestra Señora la Virgen de Coromoto, que es una montaña que hay en Venezuela". Entonces, bueno, le cambiamos el nombre a Porota, le pusimos Coromotico con mucho recelo, porque nos dijimos ¿realmente van a entender el chiste? Cuando actuamos en el teatro Teresa Carreño de Caracas la carcajada fue enorme).