
La bossa nostra.
(Versión teatral, Mayo de 1974 – Recital '73. MM: Marcos Mundstock; EA: Ernesto Acher; CNC: Carlos Núñez Cortés; JM: Jorge Maronna; Coro y Escola de samba: Les Luthiers)
MM: Como es harto sabido, durante la época de los Médicis, las artes sufrieron un poderoso impulso; es el caso de Lorenzo el Magnífico, en Florencia y de Garrastazú el Estupendo, en Brasil. El compositor brasilero Dorival Lampada, más conocido popularmente como Lampinho, es sin duda uno de los compositores más prolíficos del Brasil...
EA: ¡Más prolijitos! Prolijitos
MM: Prolíficos.
EA: Es prolijito.
CNC: (espiando el texto de MM) ...dice "prolífico".
EA: Está mal
CNC: Ah, si está mal debe tratarse con toda seguridad de un error.
MM: Insisto: el compositor Dorival Lampada decía, es sin duda uno de los compositores… más prolijitos del Brasil. Lampinho, músico de extracción popular, perfeccionó sus dotes en el conservatorio municipal de Río de Janeiro bajo la experta vigilancia de Caetano Soares y otros dos policías. Luego realizó un seminario en el Centro de Altos Estudios Musicales Manuela, durante cuyo transcurso y como de tesis compuso "La Bossa Nostra". En "La Bossa Nostra", Lampinho relata la historia de un extranjero admirado por las playas y el sol del Brasil. El extranjero sigue por la playa a una mujer de alucinante belleza, en cuya descripción la obra llega al paroxismo. Por fin el extranjero consigue acercarse a la beldad y declararle su amor. El clima mítico de "La Bossa Nostra" culmina hacia el final con una invocación desesperada a la playa y el sol quemante del Brasil. Les Luthiers interpretan a continuación "La Bossa Nostra", de Dorival Lampada. Son sus partes, de la obra: Conversación, En la playa de Copacabana, Obertura, Oscurecimiento y éxtasis, Persecución, Final y Obertura.
CNC: Conversación.
EA: Hola, ¿qué tal? ¿Cómo va la familia?
DR: Bien bien por suerte
EA: Digo, como para empezar una conversación
CNC: No, no, no... no es una conversación, porque ya que vamos a hacer una bossa brasilera es una “conversação”.
Coro: ¿Qué?
CNC: Una “conversação” en portugués. Hay que falar en portugués.
EA: Ah!...ya sé, que hay que decir cosas de Brasil
CNC: De Brasil de Brasil... do Brasil
DR: ¡Banana!...
CNC: Bueno está bien, banana. Pero no solo bananas hay en Brasil. ¿Está todo cubierto de bananas Brasil? ¿No hay saudades en Brasil?, ¿no hay garotas en Brasil?... Ipanemas, no hay? El futebol, no hay...
JM: Futebol.
EA: Pelé
CNC: Pelé bueno...
DR: Pelé banana.
CNC: Banana y Pelé. Muy entretenida la conversação. Bueno, vamos facer agora un poco de música do Brasil. Un pouquinho de música do Brasil. ¡Qué bonito! ¡Qué gustoso!
(arranca marchinha)
Coro: la la lara la la lá...
DR: ¡Everybody!
CNC: Eu non quero marchinhas. Eu quero uma bossa. Uma bossa, ¡uma bossa!
DR: ¿Una bolsa?
CNC: Sí, para las bananas, Daniel. ¡Uma bossa!, ¡uma bossa! Eh... ¡Jorgiñho! Mira, tú que tienes el violão, ¿porqué no provas uma bossa en violão?
DR: ¿Jorge violão?
CNC: ¡No! Bruto do nascimento. ¿Vas a probar el violão? Ahí está... que linda la bossa...
(Arranca bossa nova)
Coro: ¡Oh sol, oh sol, oh sol, oh sol, oh sol!
Oh sol queimante e ardente,
oh sol cozinheiro da gente,
oh sol tan firme e bruñido,
oh sol de fogo encendido
que queima hasta o apelido,
oh sol, oh sol sostenido,
oh sol, oh sol bemol.
CNC: Eu gosto tirarme na areia
do uma praia sereia
asando meu corpo gentil,
asando de frente e de perfil.
Eu gosto hasta o paroxismo
con o bestialismo
do sol do Brasil.
Coro: Que el gosta do sol está a la vista,
é um verdadeiro solista.
CNC: Eu contaré uma historia
que aconteceu uma vez
uma praia...
(Arranca marchinha)
Coro: No Brasil é bendición
como se faz a digestión.
De Botafogo a Ipanema
nao tein que tomar enema
porque, con todo respeito,
Brasil es tan digestivo...
CNC: ¡Basta!
Eu contaré uma historia
que sucedió uma vez en uma pra...
Eu contaré uma historia
que acontecao uma vez
e muito melhor éis
que me deixeis
e nao me interrumpéis.
(Retoma bossa nova)
Coro: Conta tu conto extrangeiro
a la uma, a las dois y a las treis.
CNC: Okeis.
Um dia de sol na praia,
sonhando coisas bonitas,
masticaba uma banana,
a mais folklórica fruta,
gozando a fresca viruta
na praia de Copacabana.
Estaba feliz en el sol tan fogoso,
na areia que ardía,
cuando de repente...
¡Um oscurecimiento!
DR: ¿Un qué?
CNC: Um oscurecimiento.
DR: ¿En pleno día?
CNC: ¡Yeah! Fizo a noite en pleno dia.
Uma sombra tan tupida,
uma sombra tan grandota,
era a sombra producida
das cadeiras d'uma garota.
Era uma garota que tenía:
(batucada)
Um andar de gacela, una cinturita de avispa, piel de terciopelo,
cabellos de lino, manos de Eurídice,
unos piecitos... pequeñicos... unos pies cúbicos,
el talón de Aquiles, la nuez moscada y la lengua muerta,
uma frente popular, uma boca
DR: ¡Boca corazón!
CNC: Boca corazón, palmas de Mallorca, nalgas marinas,
y um pubis, tenía um pubis...
JM: Pubis pro nobis.
(Retoma bossa nova)
CNC: Continúo a relaçao
de tan colosal levante.
Comencé a persecuçao
das cadeiras bamboleantes.
Cruzamos Copacabana
debaixo do sol queimante
e cruzamos Ipanema
aguantando o sol queimante.
Cuando ya no pude mais,
tomando muito coraje
decidí tirarme o lance.
Dije de fazer romance,
dije coisas tan bonitas
que a garota me dio cita
pra bailar en uma boite...
Coro: Esa mismísima noite.
DR: ¿E como foi o final
da historia tan colosal?
CNC: ¿O final?
O final foi muito vil
pela culpa do Brasil.
O sol tan ardente e cruel
me queimou tuda a piel.
Tenía queimado tudo
de la proa hasta la popa,
que ni siquiera desnudo
podía aguantar a ropa.
Coro: ¡Maldita sea la praia,
maldito sol asesino!
¡Maldita sea la praia,
maldito sol asesino!
CNC: Perdí piel, perdí garota,
perdí outras coisas mil.
Coro: Unicamente un idiota
gosta do sol do Brasil