Adiós muchachos...

El retiro de Ernesto Acher plantea la posibilidad de que el grupo cómico-musical Les Luthiers se desintegre.

Al grupo Argentino Les Luthiers, "mamagallista" por excelencia, que le ha dado la vuelta al mundo burlándose de la música culta, de la popular, de reyes, matemáticos y aún, de la guerra, en días pasados le ha sucedido algo serio. Uno de sus integrantes, Ernesto Acher, se fue -literlamente- con su música a otra parte.

"Se llegó a un acuerdo de separación amigable", dijo Acher, como si se tratara de un divorcio. Y no es para menos. Acher fue el último en entrar a Les Luthiers hace 16 años, cuando el grupo ya llevaba cuatro años actuando y el enorme éxito que ahora tiene apenas comenzaba a esbozarse.

"Fue una decisión bilateral", dijo prudentemente la voz oficial del conjunto, sin querer entrar en más detalles. Pero parece que las diferencias surgieron a raiz de desencuentros artísticos.

"Teníamos distintas opiniones sobre los temas de trabajo y estas derivaron en discusiónes que hicieron que una labor que era básicamente divertida, se volviera incomoda", dijo el disidente.

No fue fácil, admiten ambas partes. Hubo meses de largas negociaciones, que incluyeron abogados y psicoanalistas -como todo en Buenos Aires- hasta que se tomó la decisión de partir cobijas. Pero tampoco fue dramático. Acher se sentía "un poco solo" en su idea sobre el camino que debería seguir el grupo y los demás disintieron. "Entonces lo más razonable fue abrirse", dijo el ex Luthier.

Es la segunda vez que Les Luthiers pierde a un integrante. Sólo que la primera si fue una tragedia. En 1973 murió Gerardo Masana -gestor de la idea del grupo y creador de muchos de los estrambóticos instrumentos que aún hoy se utilizan. Desde entonces quedaron los seis que hasta Septiembre pasado integraron el conjunto.

"El grupo se adaptó a la falta de Gerardo -era apenas el principio y todo era más flexible-", recuerda Acher. "Pero su humor no pudo ser reemplazado porque era muy de él".

Ahora, como entonces, Les Luthiers van a tener que cubrir el vacío que produce la salida de un integrante. "No vamos a reemplazar a Ernesto Acher", dijo el vocero del grupo. "Simplemente es una cara que no está más. Los demás van a suplir sus tareas". Aunque en este caso, al contrario que en el anterior, nadie se ha muerto y la transición ha sido lenta y estudiada y no súbita, es de esperar que se roten algunos cambios.

Como los demás, Acher hacia un poco de todo, pero aportaba más del lado de la música. Además de hacer orquestaciones e instrumentalizaciones, era el "especialista" en Jazz del conjunto. También tocaba una gran gama de instrumentos: vientos, percusión y algo de piano.

En gran parte por su aprendizaje musical en Les Luthiers, Acher dice "sentirse razonablemente equipado para dedicarse a la música". Desde el divorcio ha comenzado una intensa actividad como músico -ya totalmente desvinculado del grupo. En dos meses ha formado un cuarteto de tango a dos voces, con bandoneón y guitarra y prepara un espectáculo para el año entrante, tiene dos grupos de Jazz en proyecto, está componiendo la música para un largometraje para niños y está planeando grabar sus propios discos.

Los pocos que se han percatado de la salida de Acher -pues aunque solo cinco Luthiers ya han dado recitales en Argentina, la prensa aún no lo ha publicado- consideran que lo hecho en el momento en que el grupo alcanzaba la cúspide.

El reciente homenaje que le rindió el público porteño a Les Luthiers en su única presentación en el Teatro Colón de Buenos Aires, que incluyó una orquesta con integrantes de su elenco estable, es el símbolo más fehaciente de su consagración como artistas.

Inclusive en el ensayo general, a las 11 de la mañana, un Lunes, el teatro estaba repleto de gente aplaudiendo incansablemente. La escisión se produjo justo después de este gran show.

Según Acher, a él ya le había llegado la hora de cambiar. "Las cosas nacen, crecen y terminan y la sabiduría a la que uno aspira es saber salirse a tiempo".

No obstante, no se pude decir lo mismo de Les Luthiers. Si bien algunos han criticado su úlitmo espectáculo "Por humor al arte" (Nota del Editor: nosotros pensamos que se refieren a "Humor dulce hogar", por cuestiones temporales, pero... quizás quieren referirse a "Por humor al arte" en serio.) por tener muchas cosas repetidas y algo de "coge fama y échate a la cama", los aplausos del Colón y los que han seguido aún después de la salida de Acher, indican que veta artística está lejos de haberse agotado.

"El talento está intacto", dijo el ex Luthier. "Un continuado éxito en el futuro dependerá de ellos, de si tienen el empuje suficiente  para mantenerlo".

Los que los conocen dicen que ánimo les sobra. Más bien creen que como su magia radica en la tradición toma pelo, en la medida en que no se tomen en serio este serio incidente tendremos, como dijo su representante, Les Luthiers para rato.