
Gerardo Masana.
Gerardo
Masana nació el 1º de Febrero, en el año 1937. En la Facultad de
Ingeniería, estudió arquitectura. En la Facultad integraba un coro
de música. En el se formó un grupo que se pasaba las noches escuchando
música e improvisando sobre la misma. Una noche,cuenta
la leyenda, se escuchó un disco de Gerard Hoffnung, un ingles que
hacia música-humor en los años cincuenta. Unos días antes del Festival
de Coros de La Plata, surgió la idea de hacer lo que habían escuchado
en el disco de Hoffnung para el momento de los postres. De los 30
del coro, solo unos 10 tenían tiempo y ganas para realizar esa aventurilla.
Entre ellos Masana, que fue el que se encargó de todo. Con la obra
“Il figlio del pirata” bajo sus brazos
empezó a prepararse el concierto. El único instrumento usado para
esa ocasión fue un piano. Viendo que era poco, surgió la idea de
usar otros instrumentos. Pero Masana, siempre un pasito adelante,
empezó a construirlos. Al año siguiente se dio la oportunidad de
hacerlo nuevamente, pero esta vez se representó un nuevo tema, la
famosa: “Cantata Modatón” (o laxatón ¿?).
En este recital ya se usaron los instrumentos informales y, según
un diario de la época, “los responsables de Modatón tuvieron que
inclinarse ante el vendaval de aplausos que siguió a la interpretación”.
En 1965 se los invitó a tocar en un programa de tv llamado “Telecataplum”,
para el cual adoptaron el nombre de I Musicisti. En 1966 hicieron
el show “¿Música? Sí, claro” y en el
67 “I Musicisti y las óperas históricas”.
Ese también fue el ultimo año del grupo.
En su ultima función, después de no lograr ponerse de acuerdo en
la repartición de los bienes, Masana fue el primero en dar el paso
atrás. Pero no solo, sino que se llevaba con él todos los instrumentos
y su obra “Cantata Laxatón”. Mundstock,
Rabinovich y
Maronna lo siguieron. Los cuatro fueron los que comenzaron Les
Luthiers.
Al mes ya estaban haciendo de las suyas para, en 1967, y a hacer
su primer show. “Les Luthiers cuentan la
ópera”. Hasta 1973 hicieron 7 shows mas, se agregaron tres nuevos
personajes a Les Luthiers (Núñez,
Puccio y Acher),
sacaron tres discos y consiguieron fama. Poca si se la compara con
la de ahora, pero era mucha para unos chicos que comenzaron con
esto para matar el tiempo.
Masana, o el flaco como le decían sus amigos, veía poco a poco su
sueño hecho realidad. Estaba haciendo lo que él quería. Ni la enfermedad
pudo borrar esa alegría de su cara, esa energía que les transmitía
a los del grupo, esa admiración que hasta hoy despierta en muchas
personas, entre las cuales me incluyo. No recuerdo donde leí que
una persona lo llamaba “mi amigo aunque no lo conocí”. No puedo
estar más en de acuerdo con ella. No sólo amigo, sino un modelo
a seguir. Un ejemplo.
Masana fue y será un genio, un ídolo, una persona que logró hacernos
reír de la manera menos pensada. Creo que todos los que sentimos
admiración por Les Luthiers le debemos un merecido
reconocimiento.
O, aunque sea un:
Galería
de fotos.
Enlace:
http://www.gerardomasana.com.ar (Página oficial del libro de Gerardo Masana)