Nueva mezcla...


Presentación:

Cuando Valeria nos avisó que la KDD de este año ya tenía fecha, casi no lo podemos creer. Pensar que cuando nos avisaron en Febrero que estaríamos invitados a la de este año lo veíamos tan lejos, sobre todo porque, de hecho, Buenos Aires nos queda lejos.

No podíamos dejar de sentir la emoción y los nervios (“qué compromiso, qué compromiso”). Por fin, después de mucho imaginarlo, podíamos por fin decir que veríamos a “los maestros”



Epopeya de los 15... digo, 2 jinetes:


Ahora tocaba juntar a todos los integrantes de Les Champignons (nombre con el que bautizamos a nuestro grupo que se dedica a hacer homenajes a Les Luthiers). Convocamos a todos los que se animarían. Mandar correo a unos, llamar a otros, etc. para tener la lista completa.

Dicha lista se redujo a cuatro personas. El sagaz lector (o sea el que no tiene encendedor) denotará que en el título de esta sección se nombra a 2 jinetes, y seguramente se pregunta (¡¡y quiere que alguien le responda!!) ¿qué pasó con los otros 2? Bueno, contratiempos de último momento no permitieron el acoplamiento de dichos integrantes.


Oda a la alegría lutheriana:

¿Y cómo fue el primer espectáculo de Les Luthiers que veíamos en vivo? Simplemente fantástico. Reímos de nuevo con todas las obras que ya habíamos visto y reíamos más con las que no habíamos visto. Para nosotros la mejor fue “Quien conociera a María, amaría a María”. Realmente es increíble verlos en vivo. Uno puede verlos cientos de veces en video, pero nada se compara a un espectáculo en vivo y directo, viendo lo que Carlitos se olvidaba la letra de don Rodrigo y empezaba a leer.

La única parte mala fue que el fuera de programa fue una obra que ya conocíamos: Los jóvenes de hoy en día. No es que sea una obra mala (en realidad nos gusta mucho), pero teníamos la esperanza de que mostraran alguna de las 2 obras que se quedaron fuera del show (El regreso y el Recitado Gauchesco) o alguna obra del próximo espectáculo. Esperemos sea la próxima vez.


Así fueron muy felices y comieron... como cerdos!:

Terminado el espectáculo nos fuimos hasta Don Pepperoni. Luego de una extensa y larga caminata de dos cuadras y teniendo la suerte de estar entre los primeros, nos sentamos justo frente a Carlos Núñez Cortés.
Apenas llegamos
, Carlitos pidió una cerveza la cual llegó cuando nos trajeron la comida (y eso que Carlitos le insistió al mozo a cada rato para que se la traiga). La comida estuvo muy rica (era cualquier pasta a elección) pero yo creo que nos podrían haber dado piedras como cena, y nosotros ni cuenta nos hubiéramos dado.
La charla estuvo tan interesante que lo único que hicimos fue ver a Carlos Núñez Cortés toda la noche mientras él contaba todas las anécdotas de Les Luthiers. Parecía un fanático más contando cosas como “conseguí un audio de Todos somos mala gente” o riéndose incluso de las propias anécdotas que contaba. Empezó además a comentar el nuevo espectáculo que presentarán en España (Con Les Luthiers y Sinfónica) y a todos se nos hizo “agua la boca” por poder ir a verlos.

Además, esta página (Les Luthiers, pese a todo) regaló los libros acerca del genio Carlos Iraldi (el ex Luthier de Les Luthiers) a todos los que contestaban las preguntas acerca de las obras de Jazz de Les Luthiers.
Recuerdo además varias anécdotas que contó acerca de la famosa obra “Pasión Bucólica”, comentando las cosas que Jorge Maron
na varias veces hizo a Carlitos con las “colaciones” que su personaje Rosarito llevaba a Clarita (interpretada por Carlos Núñez Cortés): llevar una ladrillo súper pesado o llevar dentro de las “colaciones” algo que realmente olía mal. Pero la mejor quizás fue la ocasión que “Rosarito” entró con su “sobrino” el cual no era otro que Daniel Rabinovich vestido como niño con globo y todo. Lástima que no se grabó dicha broma, ya que sería una joya. Terminada la cena se representó dicha obra pero esta vez a cargo de Sebas y de Leandro, la cual hizo reír a todos los presentes.

No cabe la menor duda que la esposa de Carlitos, Virginia, realmente tiene una paciencia enorme. No todos podemos aguantar que nuestra “media naranja” (o en algunos casos cuarto limón, ¾ de sandía, etc.)  esté en una cena con 20 locos que no dejan de preguntarle todo lo que se les ocurre y no lo dejen ni comer. Realmente un agradecimiento a ella por “prestarnos” unas horitas a Carlitos.

Además Carlitos se dio el trabajo de hablar aunque sea un momentito con cada uno de los presentes (claro que dos personitas conocidas por todos, lo acapararon la mayoría de la noche). Es increíble la humildad que tiene y la pasión que tiene por su trabajo. Es imposible que una persona que lo haya conocido no sienta un enorme cariño por él.

Casi terminando la velada, Carlitos aceptó darnos su autógrafo y sacarse fotos con nosotros para que demostremos que efectivamente los conocemos en persona. Luego de eso, todo el mundo estaba por irse y llegaron por fin las copas para el brindis, el cual fue hecho en las escaleras, ya que todos nos habíamos alistado para salir. El brindis fue acompañado por el ya conocido “Salute Brindicemos”.


Finale energico, ma non troppo:

Realmente fue una de las experiencias más fantásticas que tuvimos. Muchas gracias a Carlos Núñez Cortés, a todas las personas de la KDD y sobre todo a Sebas y Vale. Esto no lo olvidaremos nunca.
Dos mil gracias.

Texto: Mauricio Flores (con arreglos de S. Padilla).
"Diseño": Sebastián Padilla.
Fotos: cortesía de Mauricio Flores y Carlos Ravazzani.