
Gerardo Masana: el libro.
Próximamente será editado un libro con la vida de Gerardo Masana, escrito nada más y nada menos que por el hijo de él: Sebastián Masana. Después de hacer un rejunte de información, aquí tienen algunas cosas sobre el libro contadas por el mismo Sebastián. Antes conozcamoslo un poco más.
Sebastián Masana nació en 1966; es periodista, licenciado en Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires y master en Relaciones Internacionales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. Escribió varios cuentos, entre ellos figura una novela de ciencia ficción que tiene como escenario la guerra de las Malvinas. La misma fue editada en formato electronico, siendo ella una de las primeras novelas electrónicas en español, para algunos medios.
Foto de
Sebastián Masana con el Señor Jorge Tulián (el tenor de
"Voglio...").
Ahora, leamos algunas cositas que nos cuenta sobre su
padre.
"Nunca tuve vocación por la música, pero sí por la
escritura. Escribí cuentos, obras de teatro y guiones cinematográficos, y soy
fanático de las historietas. He escrito guiones de historietas para editoriales
argentinas e italianas. Papá murió cuando yo tenía siete años. Mi infancia
estuvo marcada por Les Luthiers. Ellos venían a casa, ensayaban, armaban los
espectáculos y yo merodeaba y escuchaba lo que hacían. Cuando se grabó
"Voglio entrare per la finestra", yo estaba en el estudio de
grabación y en cierto momento vi que uno de los técnicos hablaba con papá y
me miraban de reojo. Papá se acercó y me dijo que necesitaban una voz de niño
que gritara "¡Mamma! ¡Mamma!" para incluir en el griterío que se
produce al final. Dije que
sí, pero cuando me encerraron en una cabina donde había un micrófono que me
pareció gigantesco, me asusté y salí corriendo. Así me perdí de participar
en un disco de Les Luthiers".
También nos cuenta que siempre le llamó la atención el reconocimiento y admiración que el resto del grupo tenía por su padre.
"Papá era un líder natural, todos lo escuchaban con respeto, presentaba argumentos sólidos, nunca hablaba de más ni levantaba la voz. Además sabía reconocer sus propias limitaciones. Cuando el grupo todavía se llamaba I Musicisti, papá cedió su rol protagónico de "Il Figlio del Pirata" a Jorge Schushein porque éste tenía mejor voz. En otro momento le dejó la dirección musical de Les Luthiers a Carlos Núñez Cortés, porque admitió que el resultado iba a ser mejor".
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Ahora si, algunas preguntas sobre el libro mismo de Gerardo Masana.
—¿Cómo surgió la idea?
—Confluyeron varias cuestiones, algunas conscientes y otras no tanto. El hecho de que se me haya ocurrido escribir un libro sobre mi padre meses antes de que se cumplieran 35 años de la fundación de Les Luthiers seguramente no fue casual.
El año pasado tuve un par de encuentros con Carlos Núñez, y me impresionó la emotividad de sus relatos acerca de Gerardo. En realidad siempre, desde chico, me impactó el reconocimiento y admiración que todos los integrantes de Les Luthiers profesaron por mi viejo.
A través de Carlos Núñez conocí a un fan de Les Luthiers, Juan Vargas Eguinoa, que reunió algo de material sobre Gerardo y escribió un ensayo (creo que pronto lo van a ver publicado en Internet), y me emocionó su esfuerzo por mantener vivo el recuerdo de mi viejo. Paralelamente, mi madre encontró una serie de cartas escritas por ella y Gerardo a los padres de Gerardo y a su hermana entre 1966 y 1967. En esas cartas, se relatan “en directo” varios episodios vinculados con la creación de Les Luthiers y sus primeros pasos. Creí que sería muy egoísta si me guardaba toda esa información, y así me terminé de decidir. Además, sería siendo yo periodista, no podría dejar de escribir un libro al respecto.
—¿Qué material contendrá el libro?
—La idea es contar la historia de mi padre y al mismo tiempo de Les Luthiers, contextualizándola adecuadamente en su marco histórico. Hablaré sobre el movimiento coral universitario en la década del 60, el significado que tuvo el Di Tella y varias otras cosas. Para ello, estoy entrevistando a varios protagonistas de aquellas épocas,
incluyendo por supuesto a los integrantes de les Luthiers. Y también a mi madre, que vivió todo el proceso de gestación de Les Luthiers (que primero fue I Musicisti).
Habrá numerosas anécdotas y recuerdos, así como fotos verdaderamente inéditas.
El libro también contendrá parte de la historia familiar de Gerardo, para lo cual cuento con la ayuda de su madre (mi abuela) que cumplió hace unos meses 96 años y ahora está muy ocupada dictándole a su hija (mi tía, la hermana de Gerardo) todo lo recuerda al respecto. Ambas viven en Estados Unidos, más exactamente en Las Vegas.
El libro se focalizará en el período que termina en 1973, con la muerte de Gerardo.
—¿Cuándo se publicará?
—El año que viene. Espero terminarlo en febrero o marzo. Todavía no entrevisté a todos los integrantes de Les Luhtiers, hablaré con ellos en diciembre cuando vuelvan de gira, pero estoy trabajando intensamente y reuniendo mucho material. Ya estoy en tratativas con editoriales locales y de España.
A propósito de España, al hablar la historia familiar de Gerardo voy a poner especial hincapié en su ascendencia catalana. Ambos padres de Gerardo y sus cuatro abuelos fueron catalanes y ellos le transmitieron su interés por el arte y la cultura. Sus dos abuelos varones fueron actores. El abuelo paterno, nacido en 1878, fue un cómico de la legua. Como no tenía cabida en las compañías actorales reales, tenía prohibido actuar en los grandes centros urbanos. Sólo podía trabajar a una legua de distancia. Fue así como a pesar de vivir en Barcelona nunca pudo actuar allí. Cada vez que actuaba tenía que salir de la ciudad.
El abuelo materno de Gerardo (Silvestre) era decorador. Trabajó en la herrería que le hizo los balcones a La Pedrera de Gaudí, y tuvo trato con el famoso arquitecto.
Los dos abuelos ejercieron su vocación actoral en Argentina, y si bien siempre fueron amateurs y no fueron grandes actores, llegaron a compartir el escenario con figuras como Margarita Xirgu. En ese sentido, recibieron un enorme apoyo del Casal de Cataluña, que a principios del siglo pasado se llamaba Centro Catalán. En el libro voy a aprovechar también para destacar el importantísimo aporte que el Casal de Cataluña hizo durante el siglo pasado en Buenos Aires, y que muchos argentinos desconocen.
Los dos abuelos de Gerardo llegaron a actuar juntos en Buenos Aires en una misma obra, en la cual uno hacía de policía y el otro de ladrón.
Esa influencia fue fundamental en Gerardo. De su abuelo Silvestre, todo un artesano, heredó la mesa de carpintería y su habilidad para las cosas manuales. Y no se olviden de que la obra que representó de alguna manera la prehistoria de Les Luthiers, Il figlio del pirata, fue tomada de una opereta con música de Carlos Mangiagalli, llamada I comici tronati, cuya partitura Gerardo rescató del baúl de su abuelo.
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