
Epílogo.
(Versión
teatral, Mayo de 1966 - ¿Música? Sí, claro. MM: Marcos Mundstock).
MM: Antes de dar por finalizado este homenaje, quisiéramos mencionar las obras no estrenadas del Maestro Masana. Son algunas de ellas: Suite “A la música por el misterio”, para orquesta y tuba Wagneriana solista; Trío Opus 116 llamado “Incomunicación humana”, para contrabajo, maracas y bidet; Gran Sinfonía concertante, para ocarina sola; 250 corales para Coro a capella y bombo indio; 250 corales para Coro indio y bombo a capella; 7 corales para indio a capella; ciclo de 507 corales llamado “Mi vida por los corales” y “Pop Music” para piano, palangana, arpas, trompeta de 88 teclas, tumbaora medieval, orquesta sinfónica, banda militar, orquesta de señoritas, quinteto, coro griego, recitantes, declamantes, vigilantes, conjunto escocés de gaitas y tambores, otra orquesta sinfónica y armónica. También incursionó en el ballet, compuso “Sueño flamenco”, que debe ser bailado sobre un solo pie.
Comprendiendo que su vida llegaba al fin, Johann Sebastian Masana optó por fallecer una apacible mañana de otoño. Su muerte fue llorada por todos.
Pero Masana no ha muerto, vive en sus partituras, en el recuerdo que nos ha dejado.
¡Glorias a ti, paladín del arte!
(El piano comienza a tocar)
¡Compositor ilustre, músico virtuoso!
(El pianista insiste y no deja de tocar)
¡Hijo predilecto de las Musas!
(Ídem, hasta que lo sacan entre todos, junto al cadáver de López)
Se llama a concurso abierto para la provisión de los cargos de pianista acompañante y ejecutante de Ondas López. Inscripción e informes: Conjunto de Instrumentos Informales “I Musicisti”. Gracias.